Turismo y hostelería
Qué cambia la IA en turismo y hostelería
En turismo el problema no es de volumen de datos, es de tiempo de respuesta. Qué precio poner, cuánta plantilla programar, qué contestar a quién: son decisiones de hoy, y la información llega tarde.
Un hotel tiene el histórico de reservas de varios años, el calendario de eventos de la zona y los datos de sus canales de venta. Con eso se anticipa la ocupación de las próximas semanas bastante mejor que mirando la del año pasado, que es lo que se hace cuando no hay tiempo. Un restaurante tiene el mismo problema con los cubiertos y con la compra. Se aprovisiona por costumbre, y la merma aparece en el escandallo del mes siguiente.
El segundo frente es la conversación. Disponibilidad, condiciones, cómo llegar, qué hay cerca: las preguntas llegan a las once de la noche, en cinco idiomas y por cuatro canales distintos. Contestarlas rápido y bien es exactamente el trabajo en el que un agente rinde. Y aquí la diferencia entre contestar en un minuto y contestar mañana es una reserva.
24horas al día en las que llegan preguntas de clientes
5idiomas habituales en una conversación de temporada
4canales por los que entra la misma pregunta: correo, formulario, mensajería y la OTA