La consultoría decide; el resto del catálogo construye
La consultoría decide; los demás productos construyen. De aquí sale la hoja de ruta con los casos de uso priorizados, separando los que pueden cubrir nuestros productos de los que deben hacer tus proveedores tecnológicos.
Si el caso ganador es una tarea que hoy hace una persona paso a paso, se construye un agente de IA. Si es responder preguntas sobre documentos internos, un asistente documental (RAG). Si es un proceso completo que cruza varios sistemas, automatización de procesos con IA. Si el diagnóstico muestra que los datos no están listos, antes va una plataforma de datos o un cuadro de mando de Business Intelligence. Y si hay que predecir demanda, impagos o averías, machine learning.
Por eso la consultoría no es un informe que se archiva. Es el paso que evita construir lo que no hace falta, y el que garantiza que lo que se construye tiene datos, dueño y métrica. Lo habitual es que de una hoja de ruta salgan dos o tres proyectos de tres a seis meses cada uno, y que el éxito del primero facilite los siguientes.